Gestalt D.O. en la India

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Todavía con los sabores y olores de Mumbai (Bombay) escribo estas líneas para relatar brevemente mi visita a este lugar tan precioso y especial, tan lleno de contrastes como de contradicciones y a la vez tan vivo y singular.

Esta es la segunda vez que Sushma Sharma me invita a trabajar en su país. De la primera vez hace ya dos años, entonces llevamos a cabo dos intervenciones en un par de organizaciones (en Mumbai y en Chennai), y esta vez hemos realizado un workshop abierto de tres días sobre el enfoque Gestalt en organizaciones para directores de recursos humanos y consultores de proceso, en total 18 participantes.

Con Sushma trabajamos juntos también en otros proyectos como el Programa D.O.S. en Barcelona, es un placer y una oportunidad poder compartir espacios de trabajo y de amistad, un regalo que no queremos desaprovechar.

Trabajar asuntos de proceso en otras culturas implica un nivel de complejidad apasionante que me confronta con dos aspectos que no dejan de sorprenderme y maravillarme: las diferencias culturales y las similitudes en lo esencial de la experiencia. Por un lado lo que en Barcelona (Europa) vemos y vivimos de un modo determinado puede ser diametralmente distinto en otro lugar del mundo, así que surge en mí una actitud que va más allá del respeto y el cuidado, sé entonces que ando en terreno desconocido y sagrado, confirmando que en lo esencial la experiencia personal es la misma para todos los seres humanos, que más allá de las culturas, usadas como vestidos inventados, padecemos y disfrutamos de las mismas cosas, con dificultad para mostrar nuestra vulnerabilidad y compartir-nos, para ser y vivirnos libres, y en definitiva para satisfacer la necesidad de amar y ser amados, que es para todos los habitantes del planeta sencillamente la misma. Entonces la hondura es profunda, las diferencias culturales se diluyen, la humanidad aflora en infinitas formas y contenidos, es bella y hermosa, allí donde el amor y el dolor se convierten en las dos caras de la misma moneda, y coexisten.

Cito el poema inspirador de Rumi que Sushma escribió en el papelógrafo de la sala el segundo día de trabajo:

"The wound
Is the place
Where light
Enters you"

Rumi

El domingo lo dediqué a pasear por Mumbai, por el Slum llamado Dharabi, el mayor de Asia me dijeron (1 millón de habitantes). El impacto de esta visita permanecerá en mí durante tiempo. He estado en favelas, medinas, y otros suburbios, y lo que he visto en Dharabi no lo he visto en ningún otro lugar. La densidad demográfica por metro cuadrado es indecente, la multiculturalidad y la convivencia de religiones (hindús, musulmanes, cristianos) es inspiradora, el flujo de personas y la actividad de negocios y micro-fábricas es frenética, a ratos no sabia si me había transportado a la edad medieval o a una película futurista, sensaciones y sentimientos encontrados, en un lugar con una exuberancia vital desbordante y a la vez una pobreza extrema. El contraste entre la mirada limpia e inocente de los niños y la mirada de dolor y decepción de la mayoría de adultos es conmovedor. No entiendo como hemos construido este mundo en el que vivimos, nos hemos equivocado en tantas cosas.